Estabas ahí hablando por celular y no eras nadie para mí, una cara mas, o mejor dicho, una espalda mas, haciedo un gesto que no has perdido.
Tiempo...
Estabas ahí golpeando un puño contra la palma de la otra mano. Pensé que tu combinación de blanco y beige era inusual pero aun así funcionaba. Después pude ver que eso te define, es quien eres, no blanco y beige, sino inusual...
Pensé "qué sencillo", blanco y beige, yo me tardé horas escogiendo; cada vez me tardé horas escogiendo para ti.
Unos minutos antes planeé una estratégica invasión de espacio personal, pero me ganaste la movida. Noté en ese momento que ahí no mando yo. No pude llegar a imponer mi saludo ni mi conversación: tú ganaste. Al menos podía fumar... no iba a ceder en eso, necesitaba algo de nicotina para conservar la ecuanimidad que tengo bien estudiada en mí y que estaba segura que perdería una vez que por fin me decidiera a tratar el punto número tres de los temas que quería tocar.
Lo postergué pues tu sonrisa algo burlona y tus carcajadas sonoras no parecían aptas para estos temas. Lo comprobé cuando al fin te dije de qué se trataba el punto numero tres una vez hablado lo de la amiga y lo del amigo. Te reíste, dijiste "no era tan difícil". Sin comentarios, sin respuesta, solo te reíste.... llegué a pensar que debí callar esa información pero deseché la idea de inmediato.
Aun con todo, de pronto me sentí absolutamente confiada, no es secreto de familia pero es difícil para mi tocar el tema de que soy gemela, y te lo dije. Te dije muchas cosas. ¿Te conté de mi amigo que piensa que hay que tomar riesgos? pues tiene razón, hay que tomarlos, y eso fue una jugada aventurada de mi parte, digo, lo del punto número tres. Me cambiaste la agenda, tenías tus propios planes para ese día "allá seguimos hablando".... y lo hicimos. No mucho. Resolvimos rápido. Yo decido rápido. Una característica que no compartimos es la impulsivilidad, yo la tengo y tú, no. Aún así decidiste rápido, con esa cara de tener todo bajo control que a veces pones, pero rápido.
Hay un fragmento que en mi mente sigue perdido, es un lapso breve en el cual me cuentas que fui bastante reiterativa. A la mañana siguiente tenía esa sensación de que todo estaba tan bien ahora, que ya todo estaría bien.
Así fue en resumen como te dije el punto número tres "Me gustas". Me sigues gustando...
19/10/08
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario