15/10/09

Mexico me recibio (escrito el 12 de Junio de 2008)

México me recibió con un clima que luego de un tiempo en el caribe me pareció inclemente. Pase una noche muy fría, casi tanto como el día que fui al teatro en Santiago, con una faldita y un top de tirantes, muerta de calor, sudando, el día que llegue en la guagua, ese día en que descubrí que los teatros en Santiago son fríos fríos, en parte porque así son, y en parte porque encienden el aire acondicionado como creyendo que uno puede incluso llevarse un poco de frescura para el camino.

También me recibió México (y parece que lo digo como si solo estuviera ahí para que yo llegara) con una serie de olores y sonidos que a diario doy por hecho. Aquí huele a ciudad, a smog, a smog de gasolina de la que venden en México, que es diferente a como huele esa otra gasolina que me estuve respirando la semana pasada. El sonido también es distinto. Y nada mas fue bajar del avión para verme obligada a reincorporarme al rápido andar chilango, dejar el pasito pausado santiaguero que se pega poco a poco, abandonar lo despacito, dejar la paciencia en el oceano, volver a las prisas por llegar a ninguna parte, a caminar aventando al de enfrente y pasando a quien no se apura. Soy un animal de ciudad, ese es mi ritmo natural.

Lo primero claro, me recibió el acento, y la certidumbre de que eso de "la calidez de los mexicanos" es en parte mito, y la parte que es cierta, no aplica con la gente de los aeropuertos ni con los agentes aduanales. Pensé en qué podrían preguntarme:  "¿Motivo por el que viene a México?" "A vivir" me dio risa pensarlo.

Los trámites estuvieron mas largos de los esperado pero al fin llegué a casa. Luego de sacar la ropa sucia y eso de los abrazos y todo lo que corresponde a las ausencias, noté que perdí temporalmente la inercia de prender la tele a donde llegue, ahora lo que quería era salir a caminar entre las palmeras, derechito por calle diez hasta el parque Céspedes... pero nada qué!, ya estoy en la ciudad, así que a correr por unos suéteres porque la tarde soleada se me hacía fría, y como ya dije, la noche mucho más. Dormí dieciséis horas de corrido. Ni me costó trabajo. Pero antes de eso salí a comprarme un pan de dulce y unos chicharrones con chile. Entonces México me recibió con sus panaderías y sus tiendas en cada esquina, con sus variedades de pan, sus conchas, cuernos, banderillas... con su chile en las papas, en las frutas, hasta en los dulces. Con sus puestos de comida y la gritería de la gente, con sus muchos autos y con gente que siempre trae puesta la playera. con sus calles que cada vez carecen mas del color verde de los arboles.

Así fue ayer, después escribiré mi diario de viaje.

13/10/09

Yo que era solitaria bailando...

Hoy de mañana, casi antes de salir me quedè mirandote, despertaste un poco, giraste entre las sabanas y me sonreiste. Hiciste ese pequeño sonido que te sale antes de la risa. Lo tengo memorizado, me gustò cuando te conoci. De acuerdo a nuestro ùltimo recuento, hace ya meses de eso. Me detuve un instante del ajetreo que no deja de acosar mis mañanas, por mas que despierto temprano para ahuyentarlo, te mire y pensè en lo bien que se siente ser dueña de tus besos. Forzaste un poco el ùnico ojo que tenias abierto y el otro no tuvo mas remedio que continuar esa mirada. Estas super linda. No tenias que decirme mas. Articule algunas palabras sin sentido ¿Què dices? me preguntaste. Yo no sabia. Queria volver a las sabanas grises que pusimos una noche antes, en vez de salir a la calle que quiza seguia demasiado fresca.

Hoy por la noche abri la puerta y junto con tu ausencia, habia un cierto orden que no obedecìa a mis principios. Me senti halagada de que te tomaras el tiempo de ordenar las cosas. Yo misma no lo hago. No se vivir con atenciones. Soy demasiado huraña y solitaria. Y tu eres atento. No demasiado.

Notè que ese orden atendia al detalle. Sonrei cuando encontrè algo de tu ropa en un lugar donde yo no la habria puesto. Tuve ganas de salir corriendo a buscarte y traerte de regreso. De explicarte cuanto necesito de tu abrazo para dormir profundamente, de convencerte de quedarte conmigo compartiendo las interminables charlas de media noche, los juegos, los significativos silencios, esas sàbanas grises... Pero no se puede, hoy no se puede.

Recordè tu voz cuando me cantas. Rastro de tristeza por mi mente... Porque esta noche mis pies van a estar frìos y no habrà concierto para mi. El rastro no dura, porque tampoco lo harà tu ausencia. Sera tan corta que aùn recordarè el tono de esa ùltima cancion, que cantabas sin hacerme caso mientras yo me recarguè en tu espalda, que por cierto, anoche te dolia un poco.

Yo se que hoy por la mañana deseabas tan poco como yo que amaneciera. "Como la escena de Romeo y Julieta" te dije ayer en el sillon rojo. Yo se que la vida practica te mantiene celosamente lejano a mi, y me mantiene lejana a ti. Pero a veces, sin que se de cuenta siquiera, le robamos algunas horas, incluso dìas... (Algun dìa, le vamos a robar màs que eso)

"...Y entre toda esta gente
nos fuimos a encontrar,
pareciamos predestinados para asi bailar..."

2/10/09

De entre lo que tengo...

Tengo una levedad que a veces no me resulta tan leve. Algunas personas me ayudan a llevarla, algunas ni se dan cuenta. Tengo la seguridad de que soy insegura. Tengo la sensaciòn de que muchos no lo notan. Tengo un pequeño puñado de amigos muy buenos. Tengo una familia aun más pequeña. Tengo necesidad de dar besos, pero miedo al compromiso. Tengo sueños que creo que tengo, pero a veces descubro que no eran míos. Tengo una larga lista de cosas que me hacen sonreír. Tengo una muy cerca por las tardes. Tengo una lista de actividades a realizar, con fechas y plazos. Tengo ganas de contar mi vida, pero no de entregarla.
Tengo un miedo irracional por los perros (cuando no los conozco). Tengo un perro, aun así, y le tengo afecto. Tengo ganas de escuchar historias, incluso de seres que me asustan. Tengo ganas de escuchar cualquier historia que venga de la vuelta de la esquina. Tengo ganas de que nada pase pero que algo pase. Tengo una libertad que se siente muy libre, pero a veces requiere compañia. Tengo palabras que quieren salir ordenadas y formar una historia (mil historias). Tengo un hilo de recuerdos que no pueden ordenarse cuando platicamos. Tengo ese camino que recorro cada noche junto a lo que te da miedo. Tengo preferencia por el cabello rizado y tengo esa idea de que es agradable pasar los dedos entre los rizos. Tengo tu risa sonora y algo melódica resonando en mi mente. Tengo unos cuantos halagos tuyos memorizados. Tengo algo de miedo de que descubras mis defectos mas ocultos. Tengo nuevas ideas bailando en mi cabeza todo el tiempo. Tengo necesidad de ponerle nombre a los procesos, sobre todo entre dos personas. Tengo que dejar de hacerlo...
Tengo por ahí la primera barbie que tuve a los seis años. Tengo un cajón desordenado que solo me llevo una semana llenar. Tengo el recuerdo de la primera vez que te vi y de mis conjeturas erróneas. Tengo un un pequeño pony color violeta junto a mi libro de programacion en Delphi. Tengo una sensaciòn agradable cuando se que te acercas. Tengo la costumbre de portarme indiferente y creer que logro parecer desinteresada.
Tengo cargas emocionales que tengo que ir dejando. Tengo unos ojos en que mirarme de tanto en tanto. Tengo el nuevo hàbito de ser melosa. Tengo un montón de libros de Tolkien y tengo poca gente con quien hablar al respecto. Tengo unos 200 alumnos de quienes aprendo a diario.
Tengo a veces ganas de abrazarte y luego darme la vuelta e irme. Porque tengo miedo a la intimidad emocional. Tengo a veces que hacer como que no te pienso. Tengo que acostumbrarme a escribirte menos. Tengo que dejar de dejar las cosas claras y empezar a dejar que solo pasen.
Tengo algunos otros objetos queridos y personas que quiero. Tengo también guardadas cosas que no quiero y pensamientos que no me gustan. Y hay otra categorìa de cosas que no quiero tener, pero a veces, sí quiero. Tú estas en esa.
No tengo que decir que no es esto tan profundo, si no quiero.

18/3/09

El edén

La experiencia creativa colectiva va un paso mas alla

en sus alcances de lo que la individual puede.

Uno se encuentra a solas tratando de visualizar un espacio,

un rostro, un movimiento...

muchas ideas pueden estar pasando por tu mente,

y despues de desechar algunas te quedas con las que crees mejores,

te presionas un poco para realizar esta seleccion.

Pero luego al llegar al momento donde las mentes

se reunen ideando un mismo fin, te das cuenta de lo

vitalmente inspirador que resulta el compartir ideas,

y notas que algunas de las ideas de los otros, te inspiran,

casi de manera involuntaria a pensar en otras cosas,

es algo que solo puede generarse cuando se mira el mundo

a travez de los ojos de otra persona,

cuando esa persona te comparte su vision

que nutre la tuya propia generando un increible

proceso crativo en conjunto, donde las mentes

comienzan a estar en sintonias cercanas,

vibrando a tiempo, con una misma idea en mente,

una coreografia, un cortometraje, una historia...

puede ser cualquier cosa, no hay limites en el

proceso creativo cuando se reunen escencias

creativas y la intencion de hacer nacer

una idea a partir de la nada.

Danza interna

Me confieso, reacciono impulsivamente, me gusta tener la razón y me cuesta trabajo admitir cuando no es así, me muevo mucho cuando duermo, espero que adivinen cuando me siento triste y me resulta difícil estar con las personas cuando están sufriendo porque no se qué hacer.
Me gusta mi mundo, pero podría adaptarme a otro. Se lo que quiero aunque a veces no lo digo porque creo que lo demuestro con acciones. Soy madura, desde pequeña, pero no soy tan fuerte como parezco.
Casi nunca uso maquillaje y prefiero andar en tenis. Soy adicta a las series en
fUMO pero voy a dejarlo. soy sarcástica, incisiva, ácida… Tienes que encontrarme el lado para que te haga gracia. Aunque en el fondo soy un panqué. 
Me da por criticar tus bandas solo por polémica; la verdad soy ecléctica en la música.
Me molesta la gente que tira basura, es hipócrita, miente o es corrupta.
Me gusta la honestidad aunque a veces duele...
Creo en el destino pero no creo en dios.
Calzo del 3.5 y estos piecitos han pisado muchos caminos, algunos que quisiera no haber andado, y uno de lo mejor, el camino a la salida del metro de siempre.
Soy criticona pero he aprendido a guardarme mis comentarios, no me quejo casi nunca pero tengo mis momentos. Soy celosa pero no de modo enfermo.
Soy leal con mis amigos, aunque yo no tengo tantos, mi mundo es heterogéneo, no se conforma por personas iguales entre ellos.
No tomo refresco aunque me encantan las cosas dulces en todas sus variedades.
No me gusta que me despierten, me pongo de malas si tengo hambre, me cansa caminar mucho en tacones, sueño muy raro y a veces tengo pesadillas que me hacen despertar algo asustada.
Tomo desiciones rapidas pero no por eso no estoy convencida. Puedo tomar desiciones en conjunto y trabajar en equipo cuando se necesita.
Soy mandona, gritona y a veces impositiva. soy autocritica, creativa y propositiva. Últimamente traigo un pegue impresionante con los bebés y no se porqué los niños me hacen caso.
Me gusta el orden pero no me obsesiona. Le quito la comida del plato a quienes les tengo confianza, creí ser dormilona, pero comparando, no lo soy nada.
Defiendo lo que quiero aunque a veces me doy por vencida antes de tiempo. Soy fiel, siempre. Para mí ese es un concepto muy importante.
Esto es lo que hay, y aquí esta...

14/3/09

Importado

Quien soy? la historia debe comenzar contando que nunca he estado sola, ya en el vientre estaba acompañada de mi hermana gemela.

Vivi de niña en el mas calido ambiente de cariño y atenciones que una niña consentida pueda desear, algunas costumbres me han quedado de ahi, me gusta que me consientan, que me traten bien, que me chiqueen un poco y de repente me pongo algo chipil.

Luego la ruleta de la vida me llevo a otros lares, a otras realidades, donde ya lo de antes quedaba inadecuado, de esos tiempos tambien se me quedaron costumbres, como ser fria, ser algo agresiva, el no dejarme, ser desconfiada, tuve que adaptarme a mi nuevo medio.

Entonces, tengo mis facetas, coexisten en mi esas dos personas forjadas por estimulos diferentes. Cohabitan y luchan entre ellas por aparecer en diferentes situaciones. a veces me resulta dificil decidir quien de ellas debo ser. Con los años he aprendido que soy ambas, ya no niego ninguna de las partes que me componen. Soy muchas yos en mi misma.

Conservo de mis primeros años una enorme capacidad de amar, de dar cariño, de entregarme y de curar las heridas con besos. El gusto por dulces y el pan caliente. La ternura que subyace en mi y la alegria por la vida. Lo fiestera, lo risueña, lo positiva.

Conservo de otras epocas la desconfianza, la adrenalina a flor de piel, la facilidad de dudar de todo, de no creermela, las reacciones impulsivas, la voz a veces violenta, la instrospección, el sarcasmo.

19/10/08

Remembranza

Estabas ahí hablando por celular y no eras nadie para mí, una cara mas, o mejor dicho, una espalda mas, haciedo un gesto que no has perdido.
Tiempo...
Estabas ahí golpeando un puño contra la palma de la otra mano. Pensé que tu combinación de blanco y beige era inusual pero aun así funcionaba. Después pude ver que eso te define, es quien eres, no blanco y beige, sino inusual...
Pensé "qué sencillo", blanco y beige, yo me tardé horas escogiendo; cada vez me tardé horas escogiendo para ti.
Unos minutos antes planeé una estratégica invasión de espacio personal, pero me ganaste la movida. Noté en ese momento que ahí no mando yo. No pude llegar a imponer mi saludo ni mi conversación: tú ganaste. Al menos podía fumar... no iba a ceder en eso, necesitaba algo de nicotina para conservar la ecuanimidad que tengo bien estudiada en mí y que estaba segura que perdería una vez que por fin me decidiera a tratar el punto número tres de los temas que quería tocar.
Lo postergué pues tu sonrisa algo burlona y tus carcajadas sonoras no parecían aptas para estos temas. Lo comprobé cuando al fin te dije de qué se trataba el punto numero tres una vez hablado lo de la amiga y lo del amigo. Te reíste, dijiste "no era tan difícil". Sin comentarios, sin respuesta, solo te reíste.... llegué a pensar que debí callar esa información pero deseché la idea de inmediato.

Aun con todo, de pronto me sentí absolutamente confiada, no es secreto de familia pero es difícil para mi tocar el tema de que soy gemela, y te lo dije. Te dije muchas cosas. ¿Te conté de mi amigo que piensa que hay que tomar riesgos? pues tiene razón, hay que tomarlos, y eso fue una jugada aventurada de mi parte, digo, lo del punto número tres. Me cambiaste la agenda, tenías tus propios planes para ese día "allá seguimos hablando".... y lo hicimos. No mucho. Resolvimos rápido. Yo decido rápido. Una característica que no compartimos es la impulsivilidad, yo la tengo y tú, no. Aún así decidiste rápido, con esa cara de tener todo bajo control que a veces pones, pero rápido.
Hay un fragmento que en mi mente sigue perdido, es un lapso breve en el cual me cuentas que fui bastante reiterativa. A la mañana siguiente tenía esa sensación de que todo estaba tan bien ahora, que ya todo estaría bien.

Así fue en resumen como te dije el punto número tres "Me gustas". Me sigues gustando...

8/10/08

Mu-danzas

Hay palabras que se me quedan en lo inaudible... con mas frecuencia las palabras de consuelo, que siempre imagino inapropiadas; las palabras de cariño, que supongo seran tomadas como insinceras y las palabras que se usan para cobrarles a los amigos, porque como buena mexicana, me resulta dificil hacer negocio con los amigos.

Hay otras palabras que me fluyen fàcil y luego me arrepiento de decirlas...

Pero escribir es diferente, porque por muy ràpido que uno escriba, hay un momentito para reflexionar, y uno puede releer, y porque hay cosas que solo se pueden decir escritas, hay ritmos, formas vacìas, que por su atracciòn gravitacional llaman a las palabras y las van colocando en aquella mùsica no hecha para que se vaya haciendo. Porque la palabra escrita tambièn tiene sonoridad y ritmo, aunque uno mucho mas subjetivo.

Se empieza a escribir por una necesidad orgánica de sacar lo que se le atora a uno, lo que se quedò en lo inaudible, lo que uno da por hecho que los otros saben, se empieza a escribir, también, porque hay que escribir; porque hay que decir de alguna manera lo que le pasa a uno.

A mi me pasa últimamente que ando triste, casi sin motivo, o el motivo no lo he comprendido. A mi me pasa que ando resolviendo mis asuntos inconclusos y tratando de voltear para otro lado los ojos de mi corazòn (que màs bien me refiero al hipotàlamo). A mi me pasa que quiero decirle a todos aquellos que quiero que los quiero, pero es de esas cosas que no me salen. A mi me pasa que se murió mi perra despuès de muchos años. Me pasa que me duele el cuello y que ya voy a cumplir otro año. Me pasa que tengo miedo de cambiar de vida y que estoy extrañando a mis amigos, a quienes por cierto quiero mucho...

6/10/08

Bailando con emociones

El jueves pasado mi maestra de Danza contemporànea nos decìa que hay que bailar con la emociòn. Sí, sí, claro, eso lo dicen todos, pero ella lo dice de verdad; está convencida. Agrega que sabe que no es fàcil y que la dificultad no radica en llevar nuestros sentimientos hacia la danza, sino saber lidiar con ellos.

Porque no es fàcil enfrentarse a esas emociones que nos mueven, que nos duelen, que nos hacen daño, pero es una gran verdad que la diferencia entre lo que se proyecta al bailar solo por bailar y al hacerlo cargando a cuestas nuestras emociones es grande. Se puede notar.

Pues el jueves, en lo que estábamos bailando, la emoción buscada era la desesperaciòn por liberarme de un sentimiento que no me deja, por quitarme de encima eso que no me permite avanzar y que me atora, por arrancarme, aunque me duela, todo eso que cargo a cuestas y que hace difícil mi anda. De hecho el baile es físicamente así; empieza lento, por el peso de aquello de lo que quiero deshacerme, y me desespero porque aunque deseo pensar en otra cosa es algo permanente y entonces es cuando, por medio del movimiento, quisiera salirme de mi misma para ya no habitar este cuerpo herido, esta mente confundida, como si librara una lucha conmigo misma, entre mi instinto natural de supervivencia y mi angustia mental. Y al final, cuando logro quitármelo, abandonarlo, dejarlo, caminar hacia atràs mirando como lo dejo ahí tirado, a ese sentimiento inútil que por meses ha estado destruyéndome; me voy orgullosa de haber podido ganar mi lucha y zafarme... Bueno, eso en el baile. Y entonces el jueves me adentro en este discurso corporal, y me concentro, y comienzo a luchar la batalla verdadera, y traigo a mi presente, mi pasado. Y de verdad lucho y de verdad quiero dejarlo atrás y de verdad quiero salirme de la piel que él tocò y no permitirle màs habitar en mi mente.

Y entonces me dan ganas de llorar, y lloro, porque soy de esas personas que casi nunca lloran, pero que cuando quieren hacerlo no se aguantan. Y es increíble la diferencia que esos sentimientos le aportan a mi danza, porque de pronto, justo cuando menos me importa lo que mi cuerpo transmite pues estoy concentrada en luchar contra mis emociones, en ese momento es cuando mas conecto, cuando más se nota, cuando màs quien me ve siente que eso es lo que quiero decir.

Y Graciela tiene razón... es muy difícil traer nuestra propia vida a la danza, pero es la ùnica manera de dotarla de vida....

Nunca había sufrido tanto bailando, pero nunca me había sentido tan bien al terminar.

17/1/08

Instintos

Fui a la fiesta de un amigo. Estuve pensando debido a eso en la importancia que tiene para el ser humano pertenecer a un grupo, debe ser un instinto primitivo vestigial de de los tiempos en que si no pertenecíamos a un grupo podíamos morir. Pensaba en eso porque pues yo doy por hecho que pertenezco a cierto grupo (o ciertos grupos), y los demás lo dan por hecho, pero es en si un mecanismo social complejo . Ademas que ser parte de algo así te confiere ciertas responsabilidades, tanto sociales como morales y otras, pues algunas personas (que quiero pensar que no serìa mi caso) podrían perder su lugar en el grupo al no respetar ciertos "ritos" o no asistir a eventos. Ademas es gracioso como dentro de cada grupo existen estatus adquiridos por diferentes motivos, debido a tus características puedes ser líder en un grupo y en otro ser una porquería. Pues cada grupo tiene sus códigos y sus gradientes, así es como en al grupo deportivo importa la marca de tu casco, sholders, tacos, raqueta o lo que proceda, pero se le restara importancia a tus lentes de sol y cosas asi. No obstante pensaba que todos los grupos se dejan llevar por esto del consumismo, en cada area, hasta los que suelen creerse exentos, digamos por ejemplo los MAC, pues supuestamente su vestimenta no les importa, pero hablando de celulares, laptops y PDAs.... bueno. Luego entonces, quizá a nosotros también nos toca un cacho de la generación agotada. 
Esta necesidad de pertenencia se gesta desde muy temprana edad, pues ya los niños pequeños (y lo veo con mis sobrinos) buscan asociarse entre ellos basándose en características comunes que los homogeneizan, al tiempo que los separan (o creen que los separan) de otros grupos. Así adquieren filias especificas o encuentran el espacio para expresar las que ya tenían. Otra característica que es notoria desde la infancia es que incluirse en uno de estos grupos no siempre es fácil, y debido a ello es que muchas personas se metamorfosean para adaptarse y ser aceptados. Ese es el punto mala onda, pues de ahí se generan muchas falsedades, y cosas peores, como incluso la anorexia y la bulimia que se generan del deseo de ser aceptada y considerada bella, según los parámetros que nuestra aun cavernícola sociedad impone, para pertenecer a esa pequeña élite de gente hermosa (pero en realidad todos lo somos en alguna forma ¿No?)
Y todo por un instinto que en algún momento sirvió para salvarnos la vida.