9/10/10

No mi danza (borrador del 04/06/10)

La mañana de hoy me sorprendió con una frescura que no esperaba dadas las condiciones climáticas recientes. Me sorprendió la gente sorprendida de mi aspecto. Es posible que tomar decisiones le cambie a uno la cara, aunque sean malas. La mañana de hoy me dejó saber que no habría desayuno para mi porque le robé algunos instantes con mi sueño. La mañana de hoy no tuvo grandes sorpresas, anduve en tenis en el sitio en que debo usar zapatillas, no fumé a la hora que lo acostumbro, decidí salir corriendo a ver en el escenario a quién terminó sin ser el objetivo de la lente de la cámara que tenía entre manos. Esta vez mis pies no tocarían la madera tibia ni  mi piel sentiría el calor de los reflectores, esta vez no sería danza.

Esperaba encontrar la cara conocida de un amigo en su debut. Encontré una melódica media luna que golpe tras golpe daba vida a nuevos ritmos. Regocijé mi mirada con la diversidad y la diferencia. Y encontré, comandando a la poderosa fuerza sonora de la media luna, una figura intrincada, a veces retadora, a veces distante y otras solo en penumbras. La encontré uniformada en negro, o al menos eso era lo que las luces dejaban ver. Desvié la mirada de la luminosidad de la luna para mirar la oscura figura. La descubrí llevando un ritmo, dos, todos los ritmos, indicando, controlando, hablando sin palabras, capitaneando, dirigiendo a su ejercito de sonidos y  golpes, de silencios ordenados armónicamente, de manos que arrancan sonido a la piel, su ejrecito en ritual previo a la batalla, anunciando su presencia a la distancia . Y me gustó mirarlo.

Lenguaje alterno

Te quiero. Ahora veo que ya tenía inercia de recitar las palabras, pero encuentro que quiero darles un nuevo sentido, y quiero que lo conozcas y quizá hasta compartas. También tengo la inercia de bailar, y lo extraño hasta las lágrimas, pero tengo la suerte de tener otras cosas que quiero.

Quiero hablar ese lenguaje intrínseco que no se entiende fuera del microcosmos temporal que se crea cuando te miro, ese universo que existe más allá de la situación y los amigos, de la fiesta o la cerveza, del trabajo y las familias, ese que existe como un subconjunto y no necesita estar aislado, que puede compartirse sin disolverse, que puede existir dentro de otras realidades, que permite conocer, que no excluye, que que no necesita arrasar otros mundos para reafirmar su existencia, que tiene por frontera nuestros brazos... 

Quiero saber que la mirada cómplice puede atravesar una habitación llena de gente, quiero sentir que no es necesario suprimir el resto de estímulos para que el mío permanezca, quiero compartir contigo esa libertad que me define y me pertenece.



Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», 
«dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»...
 Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde»,
 y tú sabías que decía «te quiero»
J.S.

Otro tipo de danza.

La danza trata de expresar emociones, lo cual para mi no es fácil porque no suelo siquiera decirlas, y todo se dificulta más cuando no puedo usar palabras. Aun con eso, he encontrado que se puede decir mucho usando al cuerpo como medio. Incluso es posible decir a alguien que lo quieres.

La primera vez que te dije "te quiero" fue hace mucho tiempo... Me tomó por sorpresa que lo dijeras primero, pero solo por la falta de hábito de escuchar eso de los amigos. Amigos, cuates, la banda. Lo que sea.

Ahora pienso si en verdad éramos amigos. Compartir las tertulias , las risas, las actividades, algunos gustos musicales ¿Eso nos convertía en amigos? Tengo en la memoria imágenes tuyas, no cronológicas, que merodean mi mente queriendo responder esa pregunta.

Te recuerdo hablando de música, obligándonos a escuchar una rola de Radiohead, explicando porqué te parecía tan fantástica la perfecta manera en que todos los instrumentos entraban a tiempo. Matemáticas para mi. Aun así, compartía la opinión.

Te recuerdo citando autores y cómicos subversivos, apasionándote al hablar de política, riendo a carcajadas y mirándome con cara de "que cagado", contándome historias de tu pasado, diciendo "dame chance" ante mi cara de crítica por tus acciones.

Te recuerdo regañándome por mis decisiones sentimentales, diciendo "cuando hay duda, no hay duda", la mirada fría, el ceño fruncido, la mano que indicaba que tenías razón a todas luces. El gesto condescendiente al saber que la tenías. Tu cara de felicidad por lograr tus propios objetivos sentimentales.

Te recuerdo haciendo 20 preguntas, y otras veinte más, retando a la tecnología a adivinar los mas extraños de tus pensamientos, la  falta de paciencia para mi (nuestra) poca habilidad para programar.

Te recuerdo el día de esa fiesta, cuando llegué y te llamé, cuando fuiste por mi porque... supongo que pensando que podía perderme.

Te recuerdo citando la larga lista de hombres que me han interesado en la vida, te recuerdo incrédulo al escuchar de mi inicial interés. También la llamada al día siguiente. La negación a toda implicación mala onda de nuestras acciones. La certeza de que todo estaría bien. La tranquilidad de resolver pronto. La sensación de haber estado. El sabor de tus labios que bien sabía se disolvería en el transcurso de esa misma mañana, la certeza de que no habría implicaciones negativas.

Reconozco la brecha temporal que nos mantuvo distantes, creando, construyendo, divagando cada quién en su propia vida. Años. Mientras pasaban las fiestas y las reuniones, las bodas y los desencuentros, nuestros amores y desengaños, los logros, las metas alcanzadas, tu trabajo y mi danza, tus desvelos y mi lucha por extraerme emociones en el escenario, mientras aquella emoción por la que solías regañarme, en tu papel de amigo protector, se disolvía, se transformaba, se anclaba a momentos, pero iba perdiéndose. Mientras aquellos brazos que añoraba iban dejando ver su real contextura y se mostraban poco dispuestos a abrigarme. Sabía de ti contadas veces, y no pensaba en ello. Mis ojos no intentaban buscarte, cegados como estaba por reflectores, cenitales y otras luces, en diferentes pisos, con diferentes públicos. Representabas uno  de esos amigos a la distancia que uno siempre tiene. En los que no se piensa a menudo. Que no existen más que en las veladas donde se evocan o se invitan.

El acecho de la tecnología acortaba un poco la distancia, develaba a momentos los misterios de las vidas ajenas. Describía, dibujaba, figuraba, ayudaba a imaginar en que andaba el otro. Alegría? si. Siempre un gusto cualquier charla. Incluso aquellas, las dolorosas. Las de desahogo, las de desamor, las de negación, las de pleito, las de entrar en cordura, las de invitaciones. La de LA invitación.

Los zapatos de tacón me llevaron con la actitud correcta hacía lo inesperado que yo ya había venido planeando. No como algo seguro, sino como una de las posibilidades que mi mente imagina en su diaria actividad. El frío y el billete falso dieron la pauta a las risas de siempre. La música lejana otorgaba la oportunidad a la charla inusual, a los malos chistes, a los cierres, a los cambios de actitud.

Y durante esto, el "te quiero" era una constante, invariable y a ratos hasta involuntaria, que dejaba ver la confianza, la complicidad, la intención de existir, compartir a ratos, de hacer reír, de aconsejar, de hablar, de ayudar, de detener los dolores, de sustituirlos por más risas.

Una vez, en el piso, después de mi danza alterna contigo, te dije que era difícil delinear, acotar, pues yo ya te quería a priori. Nunca antes tuve que confrontar la transformación de ese cariño en otro tipo. Y no sabia como hacerlo, o si quería hacerlo. Te dije "te quiero" una vez más, como lo hacia siempre. Ese día se agrego un anexo al expediente de lo que habíamos conocido del otro.

En estos andares, donde ahora no camino sola, mis palabras se han transformado, y es preciso decir que significan más cosas...

23/4/10

Danza con licor de litches y hooka

Su cabello sigue en mi cristal. Y el se siente un poco más liviano, más bien, algo incompleto. ya regresará a su dueño....

La conciencia de las diferencias practicas se abre paso, el "no no no" indica el vago deseo de que no existan, al menos no en eso, no "esa" incompatibilidad infranqueable. Pero aqui no se baila parejo, algunos ni siquiera bailan....

24/12/09

Danza de intermedio

Se puso a bailar el sabado. No lo hace, porque no sabe, pues bien que le gustaría. Se dejó llevar por el ritmo. Sí tiene ritmo, los músicos deben tener ritmo no? aunque ahora que lo pienso, los músicos rara vez bailan. Tambien se dejó llevar por esos tres vasitos de tequila que le aligeraban el frío de la noche. Primero se puso a observar como bailaban los otros, se comió su comida enfriada prematuramente por el aire helado, platicó con sus conocidos y se fumó un cigarro. 
Como dije, bien que le gustaría baila, pero nadie le ha enseñado, porque aunque en otros aspectos hace gala de su capacidad autodidacta, sigue pensando que hay que enseñarle a bailar.
Se puso a bailar pues, recordando una vieja instrucción básica, escuchando un ritmito de salsa pegajoso, pidiendo que por favor le marcaran el paso. No baila, como dije, pero bien que le gusta. Se notaba en su sonrisa que a veces era carcajada, se notaba en la mirada, se notaba en el intento de seguir el paso y marcar el ritmo, se notaba en la cercanía que su cuerpo imponia a su pareja. 
Se fue a sentar otro ratito, pero le siguió subiendo el ánimo asi que regreso a la improvisada pista a darle vida con movimiento a cualquier ritmo que la banda tocara, se bailó unas cuantas salsas, un par de cumbias y algo de música norteña, de la que se baila pegaditos, no de las nuevas. Aprovecho la canción para juntarse más,  para dejas que el cuerpo se bailara solo, para aceptar entre bromas que la estaba pasando bien.
Eso fue el sabado. Después de todo y antes del resto. Después del pleito de la mañana que creyó perdido, despues de jugarse la carta de darse la vuelta e irse, a ver si alguien detenia esa huida, despues de ver que como estrategia, funciona, después de decidir finalmente, regresar (aunque realmente no pensaba irse). 
Y fue antes, antes de lo que pasó y lo que se dijo, debido precisamente a que el sábado, se fue a esa fiesta donde se puso a bailar y no le importó nada más, y continuó aunque el tiempo superaba por mucho la planeada hora de su regreso a casa.
El se puso a bailar el sábado como intermedio, la tomó de la mano, la llevo a la pista, y ya no pudo soltarla. Continuó así hasta la madrugada...

“Si quieres bailamos, me pongo los zapatos 
y me llevas por ese mundo 
oscuro y desconocido del compás, 
olvidarnos del tiempo perdido, 
despertar y ver que aún estás”. 


18/11/09

Hay

Hay un hueco de silencio en mis palabras, si es que eso es posible en la palabra escrita. Hay un deseo de vivir una vida ajena, una que sea interesante en otra manera. Tengo mi taza de café amarilla frente a mi, la misma que nunca ha contenido café pues hace mucho que dejé de tomarlo. La bolsita de té sigue escurriendo sus últimas gotas. El líquido sobrante debe estar helado. Como mis manos. Hay una necesidad de cercanía pero no se de quién. Hay un miedo de saberlo. Hay un espacio solitario y frío donde también hay mucho por hacer. Tengo por aquí la basura del chocolate que recién me termine, pero ya no tengo el efecto de las endorfinas. Tengo sueño. Escucho el murmuro del resto de gente que se pasea por ahí trabajando y haciendo paréntesis para platicar de algún tema. Yo tengo esta vida virtual. Y no se si quiero otra. Hoy no fui a mis clases de danza. Poco a poco voy dejando actividades porque ya no se si aun me gustan. O si algunas nuevas van a gustarme.... Hay que decidir que hacer con este tiempo que a veces no me alcanza para todo lo que quiero hacer, y que cuando no quiero hacer nada pasa infinitamente lento.

Por ahora hay que trabajar.

29/10/09

Dancing in the dark

She is lying down there. He is doing the same. They have been like that since she said "i'm tyred, let's go sleep" but they are still akawe. They are dancing... They can't see each other eyes 'cause the lights are being off since a couple of hours, they can't see their faces, but they can found their lips, they always can. They are not concerned about the darkness because they know each other, trust in each other and noting else matters. They have a tacit arrangement. She can't see those brilliant eyes that he has, but she do not need to do that, because she knows the magic spark will be in there at the next morning, she knows other  things about him also, like he is afraid to feeling, or about his commitment issues, she knows how his body reacts with the touch of her hands and her breath on his neck. She knows he would be there any moment she really needs, he would stand by she on critical times, even when he doesn't want a commitment. She is trying to imagine the smile he has, the piercing on the lip witch is not in there tonigth.

He can't see her face neither, but he can feel her skin and he can put his hands all over her body. He is breathing near of her ears. He doesn't need to see her, 'cause he knows her (sometimes he thinks he doesn't, but he does). He knows about her deepest fears and her protection needs, he has meet the real girl under the fake façade she needs to wear every day. He knows the exactly point wich makes her explode, about her private sounds and how her skin tastes. He knows how happy she feels between his arms and that the nights are pleasent when she feels the warmth of those (and there's no defense needed).
But what he doesn't know is she has some brand new feeling growing up inside her, that  when she is in his arms, the word makes sense and nothing matters but the beat of his heart. He knows not yet it. Maybe he doesn't wanna know. 

Because they both are damaged people, disturbed souls. They made a pact. They are not on a relationship. They are just in there, being togetherr, letting their problematics lifes go for a moment, spendig time togehter in the middle of the night because the day is never enough. And she is thinking... and he is moving...

Suddenly she can't keep your moth shut, because the feeling inside is fighting to go out, and her mind is not working, she's not thinking in consequences, not in future or changes, she has not purpose, she just can't wait a second more.

He's thinking also. He's not expecting to listen anything. He's holding her entire body with an arm while she's trying to adjust her eyes to the darkness and see him. She says "I think..." He says something, he continues, she's dying, she knows that's may not be the right moment but she can't think. He asks. She continues "...that" he doesn't stop, she can't wait, she wanna told him, she needs.. and finally, in a very low voice she says "...I love you"

Is not the begining, is not the end. It's just a moment in calm among the hours of their days. She doesn't want any changes. The things are being just perfect. He is her music. She wanna believe words won`t change anything. 

He is taken aback, he is overwhelmed. He stops. He says " I think I also love you..." (but he is able to pronunce those words in spanish) She just want to cry. Her perturbed soul is suddenly full of happiness. But... That's not usual for her, she can't handle that. Now she's scared. He's scared. They want to let things as the same as before those words.

Nowadays they're in other places and times. They have forgotten that moment (or pretending they do). They're not going to think about that until the next time. Because they're not frecuently in contact. Because each one have their own life. Because both have been hidding from love, both of them had suffered enough.

I think they should take the moment. I think what they are feeling worths the risk. But that is just my personal opinion. After all, who am I? I've never being in love like them.

"If you've suffered enough
I can understand what you're thinking of
I can see the pain that you're frightened of

And I'm only here
To bring you free love..."

24/10/09

Danza cotidiana


Mi vida de diario a veces no sabe que existes. Me lleva de acá para allá, a veces tan rápido que no me doy cuenta. Me pone en un aula fría en las mañanas; a esa hora donde la noche se empieza a escurrir del cielo, me lleva a un cubículo frío por las tardes y hacia una habitación fría por las noches. Y aun con el frío que suelo tener y sabiendo que mi cintura tiene la medida de tus brazos tibios, mi vida no recuerda que existes. 



Pero a veces, cuando me lleva al saloncito de pizarron amarillo, los dibujos de cuerdas que lo cubren de arriba a abajo me hacen pensar en la pasión intrínseca y contagiosa que algunos tienen por la música, en ese momento descubro que existes. Existes y suenas a los acordes del pizarron, te ves como mis dedos intentan, sabes al clima tibio que se acumula por la puerta cerrada, hueles a la madera que tengo entre manos y te sientes como el impulso eléctrico que me recorre la espalda.


Y sé, sin querer saberlo, que tu vida en ese momento no sabe que yo existo, que te esta llevando de la mano por esa avenida larga que separa las charlas usuales de tus mañanas y ese otro mundo donde piensas que las personas flotan, al menos un poquito. Y yo sin saber, supongo... Mientras intento no pensar en el dolor que comienza en la punta de mis dedos, supongo que tu estarás por allá maravillandote de las historias que puede tejer la ciencia y que de pronto tu vida se va a descuidar de su tarea de ignorarme y te vas a dar cuenta de quién soy.. y vas a querer conocerme.


No lo se... lo supongo.




18/10/09

Reflejo que danza en tus ojos

Te sientas a mi lado derecho, me dices "ya empezó". Tu oido esta cerca de mi boca, mi aliento puede alcanzarlo. Puedo susurrarte lo que quiera, bajito bajito, sin que nadie escuche. Puedo hacer que un ligero suspiro erize tu cuello. En tus ojos atentos puedo ver danzando los pequeños reflejos de lo que ocurre al frente, eso me dice que tu atención no esta en mi; en esos momentos me gusta mirarte, mientras miras a otro lado. Te toma unos instantes notar que observo cuidadosamente tu lóbulo izquierdo y ese lunar irregular de tu mejilla, yo uso esos instantes para imaginar donde estará tu pensamiento (que siempre viaja por tierras que yo no visito), para planear como revolver tu cabello recién cortado, para mirarte gesticular ante los estímulos de esas lucecitas que bailan en tus pupilas, para aguantar las ganas de morderte el cuello como los vampiros de los  que hablábamos la otra noche cuando me contaste de la amiga de tu prima, que tiene un novio que en verdad se cree vampiro. 

Volteas y me sonríes, me muestras tu colmillo derecho que sobresale un poco dando a tu sonrisa un toque infantil,  tu ojos se entrecierran con el gesto y ya casi no puedo ver los reflejos en ellos, haces ese sonidito ligero, como el comienzo de una risa,  yo me quedo pensando en lo mucho que me gustan los sonidos de tu garganta, entonces recuerdo cuando te sentaste junto a mi  y me cantaste mientras yo intentaba concentrarme en las notas de la guitarra que sostenía, aun estoy pensando en eso cuando me abrazas, siempre que me quedo mirándote me abrazas y colocas mi cabeza en un ángulo estratégico para que no siga haciéndolo. Pienso en que no se si te distrae mi mirada, o te incomoda. Me doy cuenta de que algunas veces solo te miro esperando ese abrazo.

Entonces puedo olerte. Hueles a que no has estado conmigo hace días, hueles a suavizante de telas que yo no uso y a una semana larga, hueles a la calle y a tu jefa molesta, hueles a los tacos que te comiste en el almuerzo y a ideas dispersas, hueles a un par de horas de videojuegos conmigo y a las conversaciones con tu mamá, hueles a planes futuros y a un poco de sueño, hueles a palomitas...

Me voy a quedar ahí un rato. Después también pondré atención.

15/10/09

DAncing at the party

Fui a la fiesta de un amigo. Estuve pensando debido a eso en la importancia que tiene para el ser humano pertenecer a un grupo, debe ser un instinto primitivo vestigial de de los tiempos en que si no perteneciamos a un grupo podiamos morir.

Pensaba en eso porque pues yo doy por hecho que pertenezco a cierto grupo (o ciertos grupos), y los demas lo dan por hecho, pero es en si un mecanismo social complejo . Ademas que ser parte de algo asi te confiere ciertas responsabilidades, tanto sociales como morales y otras, pues algunas personas (que quiero pensar que no serìa mi caso) podrian perder su lugar en el grupo al no respetar ciertos "ritos" o no asistir a eventos. Ademas es gracioso como dentro de cada grupo existen estatus adquiridos por diferentes motivos, debido a tus caracteristicas puedes ser lider en un grupo y en otro ser una porqueria. Pues cada grupo tiene sus codigos y sus gradientes, asi es como en al grupo deportivo importa la marca de tu casco, sholders, tacos, raqueta o lo que proceda, pero se le restara importancia a tus lentes de sol y cosas asi. No obstante pensaba que todos los grupos se dejan llevar por esto del consumismo, en cada area, hasta los que suelen creerse excentos, digamos por ejemplo los mac, pues supuestamente su vestimenta les vale queso, pero hablando de celulares, laptops y PDAs.... bueno. Luego entonces, quiza a nosotros tambien nos toca un cacho de la generacion agotada.


Esta necesidad de pertenencia se gesta desde muy temprana edad, pues ya los niños pequeños (y lo veo con mis sobrinos) buscan asociarse entre ellos basandose en caracteristicas comunes que los homogeneizan, al tiempo que los separan (o creen que los separan) de otros grupos. Asi adquieren filias especificas o encuentran el espacio para expresar las que ya tenian. Otra caracteristica que es notoria desde la infancia es que incluirse en uno de estos grupos no siempre es facil, y debido a ello es que muchas personas se metamorfosean para adaptarse y ser aceptado.

Ese es el punto mala onda, pues de ahi se generan muchas falsedades, y cosas peores, como incluso la anorexia y la bulimia que se generan del deseo de ser aceptada y considerada "bella", segun los parametros que nuestra aun cavernicola sociedad impone, para pertenecer a esa pequeña elite de beautiful or nice people.

Y todo por un instinto que en algun momento sirvio para salvarnos la vida.

Mexico me recibio (escrito el 12 de Junio de 2008)

México me recibió con un clima que luego de un tiempo en el caribe me pareció inclemente. Pase una noche muy fría, casi tanto como el día que fui al teatro en Santiago, con una faldita y un top de tirantes, muerta de calor, sudando, el día que llegue en la guagua, ese día en que descubrí que los teatros en Santiago son fríos fríos, en parte porque así son, y en parte porque encienden el aire acondicionado como creyendo que uno puede incluso llevarse un poco de frescura para el camino.

También me recibió México (y parece que lo digo como si solo estuviera ahí para que yo llegara) con una serie de olores y sonidos que a diario doy por hecho. Aquí huele a ciudad, a smog, a smog de gasolina de la que venden en México, que es diferente a como huele esa otra gasolina que me estuve respirando la semana pasada. El sonido también es distinto. Y nada mas fue bajar del avión para verme obligada a reincorporarme al rápido andar chilango, dejar el pasito pausado santiaguero que se pega poco a poco, abandonar lo despacito, dejar la paciencia en el oceano, volver a las prisas por llegar a ninguna parte, a caminar aventando al de enfrente y pasando a quien no se apura. Soy un animal de ciudad, ese es mi ritmo natural.

Lo primero claro, me recibió el acento, y la certidumbre de que eso de "la calidez de los mexicanos" es en parte mito, y la parte que es cierta, no aplica con la gente de los aeropuertos ni con los agentes aduanales. Pensé en qué podrían preguntarme:  "¿Motivo por el que viene a México?" "A vivir" me dio risa pensarlo.

Los trámites estuvieron mas largos de los esperado pero al fin llegué a casa. Luego de sacar la ropa sucia y eso de los abrazos y todo lo que corresponde a las ausencias, noté que perdí temporalmente la inercia de prender la tele a donde llegue, ahora lo que quería era salir a caminar entre las palmeras, derechito por calle diez hasta el parque Céspedes... pero nada qué!, ya estoy en la ciudad, así que a correr por unos suéteres porque la tarde soleada se me hacía fría, y como ya dije, la noche mucho más. Dormí dieciséis horas de corrido. Ni me costó trabajo. Pero antes de eso salí a comprarme un pan de dulce y unos chicharrones con chile. Entonces México me recibió con sus panaderías y sus tiendas en cada esquina, con sus variedades de pan, sus conchas, cuernos, banderillas... con su chile en las papas, en las frutas, hasta en los dulces. Con sus puestos de comida y la gritería de la gente, con sus muchos autos y con gente que siempre trae puesta la playera. con sus calles que cada vez carecen mas del color verde de los arboles.

Así fue ayer, después escribiré mi diario de viaje.

13/10/09

Yo que era solitaria bailando...

Hoy de mañana, casi antes de salir me quedè mirandote, despertaste un poco, giraste entre las sabanas y me sonreiste. Hiciste ese pequeño sonido que te sale antes de la risa. Lo tengo memorizado, me gustò cuando te conoci. De acuerdo a nuestro ùltimo recuento, hace ya meses de eso. Me detuve un instante del ajetreo que no deja de acosar mis mañanas, por mas que despierto temprano para ahuyentarlo, te mire y pensè en lo bien que se siente ser dueña de tus besos. Forzaste un poco el ùnico ojo que tenias abierto y el otro no tuvo mas remedio que continuar esa mirada. Estas super linda. No tenias que decirme mas. Articule algunas palabras sin sentido ¿Què dices? me preguntaste. Yo no sabia. Queria volver a las sabanas grises que pusimos una noche antes, en vez de salir a la calle que quiza seguia demasiado fresca.

Hoy por la noche abri la puerta y junto con tu ausencia, habia un cierto orden que no obedecìa a mis principios. Me senti halagada de que te tomaras el tiempo de ordenar las cosas. Yo misma no lo hago. No se vivir con atenciones. Soy demasiado huraña y solitaria. Y tu eres atento. No demasiado.

Notè que ese orden atendia al detalle. Sonrei cuando encontrè algo de tu ropa en un lugar donde yo no la habria puesto. Tuve ganas de salir corriendo a buscarte y traerte de regreso. De explicarte cuanto necesito de tu abrazo para dormir profundamente, de convencerte de quedarte conmigo compartiendo las interminables charlas de media noche, los juegos, los significativos silencios, esas sàbanas grises... Pero no se puede, hoy no se puede.

Recordè tu voz cuando me cantas. Rastro de tristeza por mi mente... Porque esta noche mis pies van a estar frìos y no habrà concierto para mi. El rastro no dura, porque tampoco lo harà tu ausencia. Sera tan corta que aùn recordarè el tono de esa ùltima cancion, que cantabas sin hacerme caso mientras yo me recarguè en tu espalda, que por cierto, anoche te dolia un poco.

Yo se que hoy por la mañana deseabas tan poco como yo que amaneciera. "Como la escena de Romeo y Julieta" te dije ayer en el sillon rojo. Yo se que la vida practica te mantiene celosamente lejano a mi, y me mantiene lejana a ti. Pero a veces, sin que se de cuenta siquiera, le robamos algunas horas, incluso dìas... (Algun dìa, le vamos a robar màs que eso)

"...Y entre toda esta gente
nos fuimos a encontrar,
pareciamos predestinados para asi bailar..."

2/10/09

De entre lo que tengo...

Tengo una levedad que a veces no me resulta tan leve. Algunas personas me ayudan a llevarla, algunas ni se dan cuenta. Tengo la seguridad de que soy insegura. Tengo la sensaciòn de que muchos no lo notan. Tengo un pequeño puñado de amigos muy buenos. Tengo una familia aun más pequeña. Tengo necesidad de dar besos, pero miedo al compromiso. Tengo sueños que creo que tengo, pero a veces descubro que no eran míos. Tengo una larga lista de cosas que me hacen sonreír. Tengo una muy cerca por las tardes. Tengo una lista de actividades a realizar, con fechas y plazos. Tengo ganas de contar mi vida, pero no de entregarla.
Tengo un miedo irracional por los perros (cuando no los conozco). Tengo un perro, aun así, y le tengo afecto. Tengo ganas de escuchar historias, incluso de seres que me asustan. Tengo ganas de escuchar cualquier historia que venga de la vuelta de la esquina. Tengo ganas de que nada pase pero que algo pase. Tengo una libertad que se siente muy libre, pero a veces requiere compañia. Tengo palabras que quieren salir ordenadas y formar una historia (mil historias). Tengo un hilo de recuerdos que no pueden ordenarse cuando platicamos. Tengo ese camino que recorro cada noche junto a lo que te da miedo. Tengo preferencia por el cabello rizado y tengo esa idea de que es agradable pasar los dedos entre los rizos. Tengo tu risa sonora y algo melódica resonando en mi mente. Tengo unos cuantos halagos tuyos memorizados. Tengo algo de miedo de que descubras mis defectos mas ocultos. Tengo nuevas ideas bailando en mi cabeza todo el tiempo. Tengo necesidad de ponerle nombre a los procesos, sobre todo entre dos personas. Tengo que dejar de hacerlo...
Tengo por ahí la primera barbie que tuve a los seis años. Tengo un cajón desordenado que solo me llevo una semana llenar. Tengo el recuerdo de la primera vez que te vi y de mis conjeturas erróneas. Tengo un un pequeño pony color violeta junto a mi libro de programacion en Delphi. Tengo una sensaciòn agradable cuando se que te acercas. Tengo la costumbre de portarme indiferente y creer que logro parecer desinteresada.
Tengo cargas emocionales que tengo que ir dejando. Tengo unos ojos en que mirarme de tanto en tanto. Tengo el nuevo hàbito de ser melosa. Tengo un montón de libros de Tolkien y tengo poca gente con quien hablar al respecto. Tengo unos 200 alumnos de quienes aprendo a diario.
Tengo a veces ganas de abrazarte y luego darme la vuelta e irme. Porque tengo miedo a la intimidad emocional. Tengo a veces que hacer como que no te pienso. Tengo que acostumbrarme a escribirte menos. Tengo que dejar de dejar las cosas claras y empezar a dejar que solo pasen.
Tengo algunos otros objetos queridos y personas que quiero. Tengo también guardadas cosas que no quiero y pensamientos que no me gustan. Y hay otra categorìa de cosas que no quiero tener, pero a veces, sí quiero. Tú estas en esa.
No tengo que decir que no es esto tan profundo, si no quiero.

18/3/09

El edén

La experiencia creativa colectiva va un paso mas alla

en sus alcances de lo que la individual puede.

Uno se encuentra a solas tratando de visualizar un espacio,

un rostro, un movimiento...

muchas ideas pueden estar pasando por tu mente,

y despues de desechar algunas te quedas con las que crees mejores,

te presionas un poco para realizar esta seleccion.

Pero luego al llegar al momento donde las mentes

se reunen ideando un mismo fin, te das cuenta de lo

vitalmente inspirador que resulta el compartir ideas,

y notas que algunas de las ideas de los otros, te inspiran,

casi de manera involuntaria a pensar en otras cosas,

es algo que solo puede generarse cuando se mira el mundo

a travez de los ojos de otra persona,

cuando esa persona te comparte su vision

que nutre la tuya propia generando un increible

proceso crativo en conjunto, donde las mentes

comienzan a estar en sintonias cercanas,

vibrando a tiempo, con una misma idea en mente,

una coreografia, un cortometraje, una historia...

puede ser cualquier cosa, no hay limites en el

proceso creativo cuando se reunen escencias

creativas y la intencion de hacer nacer

una idea a partir de la nada.

Danza interna

Me confieso, reacciono impulsivamente, me gusta tener la razón y me cuesta trabajo admitir cuando no es así, me muevo mucho cuando duermo, espero que adivinen cuando me siento triste y me resulta difícil estar con las personas cuando están sufriendo porque no se qué hacer.
Me gusta mi mundo, pero podría adaptarme a otro. Se lo que quiero aunque a veces no lo digo porque creo que lo demuestro con acciones. Soy madura, desde pequeña, pero no soy tan fuerte como parezco.
Casi nunca uso maquillaje y prefiero andar en tenis. Soy adicta a las series en
fUMO pero voy a dejarlo. soy sarcástica, incisiva, ácida… Tienes que encontrarme el lado para que te haga gracia. Aunque en el fondo soy un panqué. 
Me da por criticar tus bandas solo por polémica; la verdad soy ecléctica en la música.
Me molesta la gente que tira basura, es hipócrita, miente o es corrupta.
Me gusta la honestidad aunque a veces duele...
Creo en el destino pero no creo en dios.
Calzo del 3.5 y estos piecitos han pisado muchos caminos, algunos que quisiera no haber andado, y uno de lo mejor, el camino a la salida del metro de siempre.
Soy criticona pero he aprendido a guardarme mis comentarios, no me quejo casi nunca pero tengo mis momentos. Soy celosa pero no de modo enfermo.
Soy leal con mis amigos, aunque yo no tengo tantos, mi mundo es heterogéneo, no se conforma por personas iguales entre ellos.
No tomo refresco aunque me encantan las cosas dulces en todas sus variedades.
No me gusta que me despierten, me pongo de malas si tengo hambre, me cansa caminar mucho en tacones, sueño muy raro y a veces tengo pesadillas que me hacen despertar algo asustada.
Tomo desiciones rapidas pero no por eso no estoy convencida. Puedo tomar desiciones en conjunto y trabajar en equipo cuando se necesita.
Soy mandona, gritona y a veces impositiva. soy autocritica, creativa y propositiva. Últimamente traigo un pegue impresionante con los bebés y no se porqué los niños me hacen caso.
Me gusta el orden pero no me obsesiona. Le quito la comida del plato a quienes les tengo confianza, creí ser dormilona, pero comparando, no lo soy nada.
Defiendo lo que quiero aunque a veces me doy por vencida antes de tiempo. Soy fiel, siempre. Para mí ese es un concepto muy importante.
Esto es lo que hay, y aquí esta...

14/3/09

Importado

Quien soy? la historia debe comenzar contando que nunca he estado sola, ya en el vientre estaba acompañada de mi hermana gemela.

Vivi de niña en el mas calido ambiente de cariño y atenciones que una niña consentida pueda desear, algunas costumbres me han quedado de ahi, me gusta que me consientan, que me traten bien, que me chiqueen un poco y de repente me pongo algo chipil.

Luego la ruleta de la vida me llevo a otros lares, a otras realidades, donde ya lo de antes quedaba inadecuado, de esos tiempos tambien se me quedaron costumbres, como ser fria, ser algo agresiva, el no dejarme, ser desconfiada, tuve que adaptarme a mi nuevo medio.

Entonces, tengo mis facetas, coexisten en mi esas dos personas forjadas por estimulos diferentes. Cohabitan y luchan entre ellas por aparecer en diferentes situaciones. a veces me resulta dificil decidir quien de ellas debo ser. Con los años he aprendido que soy ambas, ya no niego ninguna de las partes que me componen. Soy muchas yos en mi misma.

Conservo de mis primeros años una enorme capacidad de amar, de dar cariño, de entregarme y de curar las heridas con besos. El gusto por dulces y el pan caliente. La ternura que subyace en mi y la alegria por la vida. Lo fiestera, lo risueña, lo positiva.

Conservo de otras epocas la desconfianza, la adrenalina a flor de piel, la facilidad de dudar de todo, de no creermela, las reacciones impulsivas, la voz a veces violenta, la instrospección, el sarcasmo.

19/10/08

Remembranza

Estabas ahí hablando por celular y no eras nadie para mí, una cara mas, o mejor dicho, una espalda mas, haciedo un gesto que no has perdido.
Tiempo...
Estabas ahí golpeando un puño contra la palma de la otra mano. Pensé que tu combinación de blanco y beige era inusual pero aun así funcionaba. Después pude ver que eso te define, es quien eres, no blanco y beige, sino inusual...
Pensé "qué sencillo", blanco y beige, yo me tardé horas escogiendo; cada vez me tardé horas escogiendo para ti.
Unos minutos antes planeé una estratégica invasión de espacio personal, pero me ganaste la movida. Noté en ese momento que ahí no mando yo. No pude llegar a imponer mi saludo ni mi conversación: tú ganaste. Al menos podía fumar... no iba a ceder en eso, necesitaba algo de nicotina para conservar la ecuanimidad que tengo bien estudiada en mí y que estaba segura que perdería una vez que por fin me decidiera a tratar el punto número tres de los temas que quería tocar.
Lo postergué pues tu sonrisa algo burlona y tus carcajadas sonoras no parecían aptas para estos temas. Lo comprobé cuando al fin te dije de qué se trataba el punto numero tres una vez hablado lo de la amiga y lo del amigo. Te reíste, dijiste "no era tan difícil". Sin comentarios, sin respuesta, solo te reíste.... llegué a pensar que debí callar esa información pero deseché la idea de inmediato.

Aun con todo, de pronto me sentí absolutamente confiada, no es secreto de familia pero es difícil para mi tocar el tema de que soy gemela, y te lo dije. Te dije muchas cosas. ¿Te conté de mi amigo que piensa que hay que tomar riesgos? pues tiene razón, hay que tomarlos, y eso fue una jugada aventurada de mi parte, digo, lo del punto número tres. Me cambiaste la agenda, tenías tus propios planes para ese día "allá seguimos hablando".... y lo hicimos. No mucho. Resolvimos rápido. Yo decido rápido. Una característica que no compartimos es la impulsivilidad, yo la tengo y tú, no. Aún así decidiste rápido, con esa cara de tener todo bajo control que a veces pones, pero rápido.
Hay un fragmento que en mi mente sigue perdido, es un lapso breve en el cual me cuentas que fui bastante reiterativa. A la mañana siguiente tenía esa sensación de que todo estaba tan bien ahora, que ya todo estaría bien.

Así fue en resumen como te dije el punto número tres "Me gustas". Me sigues gustando...

8/10/08

Mu-danzas

Hay palabras que se me quedan en lo inaudible... con mas frecuencia las palabras de consuelo, que siempre imagino inapropiadas; las palabras de cariño, que supongo seran tomadas como insinceras y las palabras que se usan para cobrarles a los amigos, porque como buena mexicana, me resulta dificil hacer negocio con los amigos.

Hay otras palabras que me fluyen fàcil y luego me arrepiento de decirlas...

Pero escribir es diferente, porque por muy ràpido que uno escriba, hay un momentito para reflexionar, y uno puede releer, y porque hay cosas que solo se pueden decir escritas, hay ritmos, formas vacìas, que por su atracciòn gravitacional llaman a las palabras y las van colocando en aquella mùsica no hecha para que se vaya haciendo. Porque la palabra escrita tambièn tiene sonoridad y ritmo, aunque uno mucho mas subjetivo.

Se empieza a escribir por una necesidad orgánica de sacar lo que se le atora a uno, lo que se quedò en lo inaudible, lo que uno da por hecho que los otros saben, se empieza a escribir, también, porque hay que escribir; porque hay que decir de alguna manera lo que le pasa a uno.

A mi me pasa últimamente que ando triste, casi sin motivo, o el motivo no lo he comprendido. A mi me pasa que ando resolviendo mis asuntos inconclusos y tratando de voltear para otro lado los ojos de mi corazòn (que màs bien me refiero al hipotàlamo). A mi me pasa que quiero decirle a todos aquellos que quiero que los quiero, pero es de esas cosas que no me salen. A mi me pasa que se murió mi perra despuès de muchos años. Me pasa que me duele el cuello y que ya voy a cumplir otro año. Me pasa que tengo miedo de cambiar de vida y que estoy extrañando a mis amigos, a quienes por cierto quiero mucho...

6/10/08

Bailando con emociones

El jueves pasado mi maestra de Danza contemporànea nos decìa que hay que bailar con la emociòn. Sí, sí, claro, eso lo dicen todos, pero ella lo dice de verdad; está convencida. Agrega que sabe que no es fàcil y que la dificultad no radica en llevar nuestros sentimientos hacia la danza, sino saber lidiar con ellos.

Porque no es fàcil enfrentarse a esas emociones que nos mueven, que nos duelen, que nos hacen daño, pero es una gran verdad que la diferencia entre lo que se proyecta al bailar solo por bailar y al hacerlo cargando a cuestas nuestras emociones es grande. Se puede notar.

Pues el jueves, en lo que estábamos bailando, la emoción buscada era la desesperaciòn por liberarme de un sentimiento que no me deja, por quitarme de encima eso que no me permite avanzar y que me atora, por arrancarme, aunque me duela, todo eso que cargo a cuestas y que hace difícil mi anda. De hecho el baile es físicamente así; empieza lento, por el peso de aquello de lo que quiero deshacerme, y me desespero porque aunque deseo pensar en otra cosa es algo permanente y entonces es cuando, por medio del movimiento, quisiera salirme de mi misma para ya no habitar este cuerpo herido, esta mente confundida, como si librara una lucha conmigo misma, entre mi instinto natural de supervivencia y mi angustia mental. Y al final, cuando logro quitármelo, abandonarlo, dejarlo, caminar hacia atràs mirando como lo dejo ahí tirado, a ese sentimiento inútil que por meses ha estado destruyéndome; me voy orgullosa de haber podido ganar mi lucha y zafarme... Bueno, eso en el baile. Y entonces el jueves me adentro en este discurso corporal, y me concentro, y comienzo a luchar la batalla verdadera, y traigo a mi presente, mi pasado. Y de verdad lucho y de verdad quiero dejarlo atrás y de verdad quiero salirme de la piel que él tocò y no permitirle màs habitar en mi mente.

Y entonces me dan ganas de llorar, y lloro, porque soy de esas personas que casi nunca lloran, pero que cuando quieren hacerlo no se aguantan. Y es increíble la diferencia que esos sentimientos le aportan a mi danza, porque de pronto, justo cuando menos me importa lo que mi cuerpo transmite pues estoy concentrada en luchar contra mis emociones, en ese momento es cuando mas conecto, cuando más se nota, cuando màs quien me ve siente que eso es lo que quiero decir.

Y Graciela tiene razón... es muy difícil traer nuestra propia vida a la danza, pero es la ùnica manera de dotarla de vida....

Nunca había sufrido tanto bailando, pero nunca me había sentido tan bien al terminar.

17/1/08

Instintos

Fui a la fiesta de un amigo. Estuve pensando debido a eso en la importancia que tiene para el ser humano pertenecer a un grupo, debe ser un instinto primitivo vestigial de de los tiempos en que si no pertenecíamos a un grupo podíamos morir. Pensaba en eso porque pues yo doy por hecho que pertenezco a cierto grupo (o ciertos grupos), y los demás lo dan por hecho, pero es en si un mecanismo social complejo . Ademas que ser parte de algo así te confiere ciertas responsabilidades, tanto sociales como morales y otras, pues algunas personas (que quiero pensar que no serìa mi caso) podrían perder su lugar en el grupo al no respetar ciertos "ritos" o no asistir a eventos. Ademas es gracioso como dentro de cada grupo existen estatus adquiridos por diferentes motivos, debido a tus características puedes ser líder en un grupo y en otro ser una porquería. Pues cada grupo tiene sus códigos y sus gradientes, así es como en al grupo deportivo importa la marca de tu casco, sholders, tacos, raqueta o lo que proceda, pero se le restara importancia a tus lentes de sol y cosas asi. No obstante pensaba que todos los grupos se dejan llevar por esto del consumismo, en cada area, hasta los que suelen creerse exentos, digamos por ejemplo los MAC, pues supuestamente su vestimenta no les importa, pero hablando de celulares, laptops y PDAs.... bueno. Luego entonces, quizá a nosotros también nos toca un cacho de la generación agotada. 
Esta necesidad de pertenencia se gesta desde muy temprana edad, pues ya los niños pequeños (y lo veo con mis sobrinos) buscan asociarse entre ellos basándose en características comunes que los homogeneizan, al tiempo que los separan (o creen que los separan) de otros grupos. Así adquieren filias especificas o encuentran el espacio para expresar las que ya tenían. Otra característica que es notoria desde la infancia es que incluirse en uno de estos grupos no siempre es fácil, y debido a ello es que muchas personas se metamorfosean para adaptarse y ser aceptados. Ese es el punto mala onda, pues de ahí se generan muchas falsedades, y cosas peores, como incluso la anorexia y la bulimia que se generan del deseo de ser aceptada y considerada bella, según los parámetros que nuestra aun cavernícola sociedad impone, para pertenecer a esa pequeña élite de gente hermosa (pero en realidad todos lo somos en alguna forma ¿No?)
Y todo por un instinto que en algún momento sirvió para salvarnos la vida.